Del año 26 al 36 de nuestra era, fue nombrado Prefecto romano en Judea Poncio Pilato, Ha sido, es y será uno de los personaje más aborrecidos por la gente a lo largo de la Historia, al considerarlo como el máximo culpable de la condena de Jesús a morir en la cruz.
De todos es sabido, que al ser humano a través de su comportamiento en las diferentes facetas que asume, se le puede hacer un retrato muy aproximado de cómo era.
En este caso es harto difícil hacerlo, por desconocimiento biográfico del personaje, por lo que aquí se expone es una simple síntesis de algunos datos recogidos y que pueden no llegar a ser exactos.
LA ÉPOCA
Nació en el año 742 de la fundación de la ciudad de Roma, el sexto día de los idus de mayo. Durante aquel tiempo, el imperio romano y sus fuerzas conquistadoras se extendieron a lo largo de la casi totalidad del Orbe. Como no podía ser de otra manera, dicha conquista llegó hasta las mismas puertas de Jerusalén.
Fueron años convulsos en las tierras de Judea. Las tropas romanas no fueron ni bien recibidas y menos aceptadas, a pesar de que siempre hubo algún grupo de conquistados, que hasta llegó a colaborar con el enemigo para obtener un beneficio.
Poncio fue destinado a aquellas tierras para dominarlas. Sin embargo, a pesar de su agradecimiento al César por haberle sacado del olvido en que se encontraba, tan pronto piso su suelo comenzó a odiar aquel pueblo y lo hizo con los medios menos políticos, que un mandatario pueda emplear para hacerse con la situación.
EL HOMBRE
Hijo de Cayo el Viejo y de Tulia, quedó huérfano de madre al nacer. Siete años más tarde el padre moriría en combate
Pocos datos biográficos existen y los pocos datos conocidos a través de los escritos que hacen referencia a su persona, son contrapuestos.
Hay historiadores que le consideran un hombre sometido a grandes incertidumbres y dudas, y por ello la dureza de sus actuaciones. Otros piensan que su debilidad le llevó a pasarse la vida, intentando ocultar a los otros lo que realmente era: un ser inseguro y pusilánime. En resumen un cobarde.
EL MILITAR
El hecho de ser el hijo de Cayo el Viejo, le permite muy joven le convierte en Tribuno. Participa en varias acciones militares, en las que no destacaría por su éxito. En su última acción militar fue herido y estuvo a punto de fallecer. Una vez atravesado el Rhin, toma el camino de regreso a Roma donde Tiberio amigo de su padre, le acoge en su círculo más cercano.
EL ESPOSO
Tiberio, César de Roma en ese momento, le propone casarse con su prima Prócula, mujer de una gran fealdad. Sabedor de la dificultad de casarla añade una buena dote. Poncio sabe que rechazarla supone un desprecio a su protector y acaba aceptando.
Si bien el matrimonio funciona, a partir del juicio a Jesús entra en un callejón sin salida. Ella le ama, pero al tiempo odia su cobardía por no haberse enfrentado al Sanedrín.
EL PADRE
De su matrimonio con Prócula nacieron tres hijos: Poncia, Cayo y Aulo.
Sin embargo, la prematura muerte de cada uno de ellos en circunstancias trágicas, le dejarían un poso de dolor continuado.
Cayo contrajo una rara enfermedad que los médicos no pudieron atajar. Aulo cayó en una emboscada militar. Sin embargo lo que produjo más dolor fue la muerte de Poncia, a la que su marido prendió fuego por causa de los celos.
EL AMIGO
Este apartado queda huérfano de información, salvo la que figura en el libro “Memorias de Poncio Pilato” de Anne Bernet. En este manuscrito se citan dos amigos del Procurador: por un lado el griego Dubnacos ó Flavio y Marco Sabino.
Desconozco si son personajes o personas reales.
EL POLÍTICO
A lo largo de su etapa de Prefecto de Judea, deja señales de que no entendió el lugar donde se encontraba y de que a pesar de los intentos de sus colaboradores por aconsejarle, cometería algunos errores de bulto como político.
Así encontramos que nada más llegar a la región, ordena instalar en Jerusalén las insignias y estandartes acompañados de las águilas imperiales de sus tropas. Lo que provocó graves desórdenes en Judea.
En otra ocasión tomó dinero destinado al Templo, para costear la construcción de un acueducto que llevaría el agua desde las cercanías de Belén a Jerusalén.
En el juicio celebrado contra Jesús está convencido de su inocencia e intenta por todas las maneras, hacer cambiar de parecer a los miembros del Sanedrín. Sin embargo, ante la amenaza de éstos de convertir el tema en un asunto político, cede y lavándose las manos se lo entrega para la ejecución.
SU MUERTE
La muerte de unos samaritanos en Gari Sin, permitió a las autoridades judías acusar a Poncio ante el gobernador de Siria. Como resultado de estas acusaciones, Vitelio suspendió a Pilatos de su puesto de gobernador y fue obligado a regresar a Roma. Sin embargo un misterioso velo cubre sus huellas.
Los historiadores no se ponen de acuerdo y suscitan tres versiones:
La primera indica que se suicidó. Otros recurren al hecho de que Prócula se convirtiera al cristianismo, para indicar que él también lo asumió. Encontraría según estos historiadores, la muerte en el año 64 durante la persecución de los cristianos ordenada por Nerón.
Una tercera hipótesis, indica que tomó camino del exilio, siendo pronto olvidado ante los problemas internos de Roma.
Hasta aquí el pequeño cuadro de apuntes, de uno de los personajes más controvertidos de la Historia.
En el encontrareis, cuentos, poesía, relatos breves, reflexiones, traducciones y adaptaciones,noticias literarias, sinopsis de libros de reciente publicación, sobre todo de noveles. Al mismo tiempo,pretende ser la ventana desde donde promocionar mis libros.
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lunes, 3 de marzo de 2014
jueves, 24 de mayo de 2012
LA TERCERA ORILLA (Cuento de Joaô Guimarâes
Me permito a modo de ejercicio de síntesis ofreceros un excelente cuento:
La voz narrativa de este cuento
es la de un hijo. Éste relata en primera persona, el momento en que el padre
les abandona y el posterior seguimiento que hace de él y de los sucesos
relacionados con éste.
Todo comienza, cuando un hombre
que a lo largo de su vida ha sido un excelente cumplidor en todas sus facetas,
toma la decisión de construir una canoa pequeña, con una sola tablilla para el
remero.
La esposa no entiende que su marido,
que ni siquiera es pescador, se dedique a esa construcción. Sin embargo, el
hombre se mantiene en silencio y no da explicación alguna.
Relata el pequeño, que próximo a
la casa existe un río navegable cuyos márgenes son tan anchos, que no permiten
ver la otra ribera.
En el transcurso de la narración
afirma, que él no podrá olvidar nunca el período de tiempo que alcanza, desde
el inicio de la construcción de la embarcación hasta que esta estuvo lista.
Un día el hombre, sin mostrar
ninguna emoción, toma un sombrero y brevemente dirige una despedida a todos. No
toma fardo alguno ni da ningún tipo de recomendación. La esposa, a pesar de su
palidez, le grita con todas sus fuerzas que no vuelva nunca más. El hombre sin
responder hace una seña al pequeño para que le siga. A pesar del miedo a la
reacción de la madre, éste le sigue.
El chico pide a su padre que le
lleve con él. Pero éste se vuelve para darle la bendición y le manda de regreso
a la casa. El padre se instala en la canoa y esta comienza a deslizarse por las
aguas del río. El hombre no regresará a pesar de instalarse en medio de los
espacios del río, sin salir para nada de la canoa.
Todos, aunque nadie quiera
decirlo, consideran que se ha vuelto loco. También piensan, que cuando los
alimentos que lleva en la embarcación escaseen, se dará al traste la idea de
permanencia indefinida en la embarcación. Pero se engañan.
El chico le lleva a menudo
algunos alimentos, que la madre deja a la vista de éste de manera disimulada.
Pero el hombre sólo coge algo de vez en cuando.
Familiares, el cura y hasta los
soldados acuden al lugar con ánimo de hacerle desistir de tal vida. Todo resulta
inútil, pues él que conoce el río a fondo, se oculta de ellos. Nadie entiende como
aguanta noche y día, aguaceros, frío, y el fuerte sol que cae sobre el lugar,
sólo resguardado por aquel sombrero viejo. Nunca más pisará tierra y sólo para
el momento de dormir amarraba la canoa en algún islote de la corriente.
El relato va siguiendo los
acontecimientos familiares y como éstos pretenden, que aunque sea desde la
lejanía, tenga contacto visual con ellos, pero todo es inútil. El hombre se
vuelve barbudo y greñudo, con las uñas crecidas, débil y flaco, ennegrecido por
el sol y con la pelambrera con aspecto de alimaña, casi desnudo...
Llega un momento en que cada uno
de los miembros de la familia van tomando otros caminos y el único que queda en
el lugar es el hijo. Éste se pregunta, si él será el culpable de aquella
situación. El tiempo va transcurriendo y el hijo comienza a notar, que la vejez
le está invadiendo. Cada vez con más frecuencia tiene achaques de reumatismo y las
fuerzas le están abandonando.
También se pregunta, si se estará
volviendo loco, aunque en su casa esa palabra nunca se mencionó y a nadie
habían condenado por loco. Dentro de ese preguntarse fue madurando una idea. Se
fue a la ribera del rio y con un pañuelo hizo señales. Al final apareció el
padre, sentado en la proa de la embarcación.
Le llamó unas cuantas veces y
cuando supo que le prestaba atención, le manifestó lo que se había jurado y
acordado. Le recordó su vejez y que ya había cumplido lo suyo, que era hora de
regresar, después acordarían la sustitución. Él tomaría el puesto de su padre.
Sin duda el hombre le escucha ya
que pone la proa de la embarcación hacia donde está su hijo. Pero éste tiene la
sensación de que la figura que ve, viene del Más allá. Al hijo le sacude tal miedo,
que los cabellos se le erizan y de pronto huye del lugar de un modo desatinado.
Ahora se avergüenza y pide perdón de manera repetitiva. El hondo sentimiento del
miedo sufrido, le lleva a enfermar. Nadie más supo del padre.
Sin embargo, es el momento de
preguntarse y saber de su hombría, después de tamaña traición. Es el momento en
que le toca quedarse callado. Sabe que es tarde y teme perder la vida en los
caminos del mundo. Sólo pide que por lo menos cuando le llegue la muerte, le
agarren y le depositen también en una canoíta de nada. Luego, puesto sobre aquella
agua que nunca se detiene, él también navegará entre las anchas orillas, río abajo,
río afuera, río dentro de aquel río.
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