Un gurú, de los muchos que predican por nuestras ciudades y que parecen estar en posesión de la verdad absoluta, dijo que la felicidad se encontraba detrás de ocho puertas, que toda persona que la persiguiera debía atravesar.
Esteban Mujica, era uno de nuestros contemporáneos, que aspiraba a conseguir ser feliz, eso si, no menos que el resto de los mortales próximos a él.
Lo primero que hizo, fue averiguar donde se encontraban situadas esas puertas y en que condiciones se tenían que atravesar, para que fuera efectiva la felicidad.
Para ello acudió, a sacerdotes, rabinos, monfíes, guías espirituales… Cada uno de ellos dejó en el joven Esteban, la impronta de sus ideas, para alcanzar el objetivo perseguido.
Después de escuchar a unos y a otros, llegó a la conclusión de que tenía que haber una ciudad, que respondiera al conjunto de respuestas recibidas.
No tardó mucho, pues era culto, en fijarse que a lo largo de la historia se había señalado a Jerusalén como una ciudad impregnada de los más altos ideales para alcanzar el cielo. Pero, es que además esta ciudad, contaba con ocho puertas, si bien una de ellas estaba tapiada: La denominada Puerta Dorada, Puerta de la vida eterna o Puerta de la misericordia.
Pero ¿Por qué debía atravesarse cada una de las restantes?
Decidió que, durante algún tiempo, intentaría averiguar los motivos antes de aventurarse a un viaje incierto.
La primera puerta a la que dedicaría su tiempo sería, La Puerta de Jaffa o Puerta de la Torre de David, situada en el lado occidental de la ciudad vieja. De todo el estudio que efectuó, llegó a la conclusión de que, dicha puerta, había tomado diferentes nombres a lo largo de la historia.
* Puerta del amigo (Khalil en árabe y cuyo significado es Hebrón) Es una clara referencia a Abraham (El amigo de Dios) y cuyo cuerpo está enterrado en Hebrón.
* También es conocida como la Puerta de la Torre de David (Migdal David en árabe) Era la antigua entrada a la fortificación de la ciudad vieja.
Abraham fue un gran patriarca y con él dio inicio la relación de los hombres con su Creador. La fe ciega, que puso el hombre ante la petición de Dios, para que comenzase hacer camino, le convertiría en el primer gran pastor de un pueblo al que conduciría con sabiduría.
El otro personaje al que hace emnción la puerta es a Dabid, el gran rey israelita al que, a pesar de sus grandes caídas, no le falta el favor de su Dios para crear una gran nación.
Pensándolo bien, Esteban creyó entender porque atravesar aquella puerta podía conducir a la felicidad. Dos personajes históricos, tenían un nexo en común: Dios. No un Dios cualquiera, sino uno que se hacía presente en sus vidas, bien a través de sus profetas o bien mediante signos externos, que no podían ser imitados.
En ambos casos, tanto Abraham como David se ponen a su disposición, para ejecutar lo que más tarde sería llamado “su plan de salvación”. Este no consiste en otra cosa, que conseguir humanizar al ser humano, consiguiendo “que el otro” sea valorado como un hermano.
Llegar a esta conclusión le animó para emprender la búsqueda de la tercera puerta: La de los leones.
Esta es la única puerta abierta en la fachada este de la muralla de la ciudad vieja de Jerusalén. La misma, se encuentra frente al Monte de los Olivos. Su nombre se debe a las dos parejas de felinos que se encuentran a ambos lados de la puerta.
La leyenda dice, que Solimán el Magnífico (constructor de la muralla de la ciudad Vieja) fue amenazado durante un sueño, por su padre Selim I. De no terminar pronto la obra, sería arrojado a las bestias.
Como todas ellas, además del nombre original, también tiene su nombre por el que es conocida por los árabes: La Puerta de las Tribus, camino que conducía directamente al Templo. Para los cristianos es la Puerta de San Esteban, en memoria del primer mártir del cristianismo. La tumba de éste fue localizada cerca de la puerta en el Valle de Josafat.
A poca distancia, hoy se venera al santo en la iglesia edificada en su honor. Desde ese punto da comienzo La Vía Dolorosa origen de la mayoría de los viacrucis.
Esteban, en su afán de encontrar motivos por los que atravesar aquella puerta facilitasen el encuentro de la felicidad, se hizo su propia reflexión.
La puerta se encontraba frente al Monte de los Olivos. El recuerdo que tenía de aquella escena no era precisamente de alegría, puesto que Jesús había sufrido un anticipo de la pasión, que le llevó a sudar sangre. ¿Así… qué?
Jesús era consecuente con la vida que había llevado. Sabía que los sacerdotes y gente con poder, le eran contrarios porque denunciaba sus trapicheos. Las mesas de cambio en el Templo, sus imposiciones al pueblo cargando a este todo el peso de la ley, mientras que ellos vivían como reyes…
Que Jesús les acusara de ser “sepulcros blanqueados”, no le favorecía en nada, así que siempre pensó, que irían a por él. Pero todo se había acelerado al reconocer públicamente, que él era el Hijo de Dios. Aquello era una profanación que las autoridades religiosas no podían permitir y desató la búsqueda incansable del momento, para atraparlo. Judas se lo puso en bandeja.
Pero, para Esteban, estaba claro que el resultado de todo aquel proceso que le llevó a la muerte y muerte en cruz abría un espacio nuevo. Este, como la historia demostró, llevaría en los siglos siguientes a brotar con fuerza. Sin la ejecución y posterior resurrección, nada hubiese sido igual.
Una nueva puerta que debía atravesar era la Puerta de Damasco. En hebreo Puerta de Siquem y en árabe la Puerta de las Columnas.
Está considerada como una de las puertas importantes de la ciudad vieja. Su construcción data de 1542 por el imperio otomano y durante el gobierno de Soleimán el Magnífico.
Se encuentra protegida por dos torres, cada una de ellas equipada con matacanes (obra sólida que se ubica en la parte alta de murallas y torres). Su situación está localizada en la entrada al mercado árabe y en contraste con la puerta de Jaffa, las escalinatas descienden hacia la puerta.
En este punto, Esteban se quedó sin saber que pensar. ¿Qué tenía aquella puerta para que fuera necesario atravesarla, para encontrar la felicidad?
Después de mucho pensar y hasta en ciertas noches de no dormir bien, llegó a la conclusión de que tal vez no era necesario, que aquella puerta tuviera tras de si una historia especial. No. Cada una de ellas, suponía un paso adelante en el camino a recorrer de la vida.
La siguiente puerta de aquel recorrido era la Puerta de Sion (Shaar Sion en hebreo). Como característica, esta puerta está construida de manera inclinada con un ángulo muy agudo. Su objetivo era, detener cualquier ataque enemigo. Situada en el sur de la ciudad vieja de Jerusalén tiene enfrente al Monte Sion y Hebrón.
La mencionada puerta, también es conocida como la puerta de David (David Shaar en he-breo) debido a que se cree que la tumba del rey David está en el Monte Sion. La estrella de David figura en el pavimento debajo de la puerta.
Esteban volvía a estar un poco contrariado. El hecho de no haber encontrado motivos históricos o religiosos que justificasen la necesidad de atravesar esta nueva puerta, le dejaban apagado.
La puerta del Dung, del Estiércol, de la Basura, o de los Desperdicios, debe semejante nombre a que era la puerta por donde se deshacían de la basura de la ciudad.
No era la más bella, ni poseía detalle alguno que la hiciese destacar. Sin embargo, es una de las vías de más tránsito, al ser el camino más directo hacia el Muro de las Lamentaciones y la Explanada de las Mezquitas.
En algunos momentos de su historia, fue conocida como la puerta de los moros. Debido a los inmigrantes que vivían en el barrio junto a la puerta en el siglo XVI.
Parece, como si estas últimas puertas al no tener detrás de si motivos religiosos, no pudieran ofrecer aspectos que condujeran a una persona hacia la felicidad. Entendía Esteban que, para llegar a ser feliz, no era tanto lo que contuvieran las puertas, sino que estas permitieran seguir haciendo camino. En nosotros también hay miserias (basura) y atravesar la puerta sería abandonar todo aquello que estorba aun viajero en su camino hacia su objetivo.
La puerta de Herodes, denominada también Puerta de las Flores o Puerta de la Oveja, es una entrada dentro de la fortificación de la ciudad vieja de Jerusalén.
Está situada en el noroeste del Barrio musulmán de la ciudad.
El nombre es debido al hecho, de que esta era la entrada a la casa de Herodes Antipas y por la que Jesús fue conducido hasta Pilato.
Esteban recordó el pasaje, en el que Herodes devuelve a Pilato el prisionero. El gobernador comenzaría a tener en sus manos, la decisión que llevaría a Jesús al Calvario.
Si, es verdad que luchaba contra él mismo e intentaba no contentar a los fariseos y sacerdotes. Pero en su cobardía al no tomar una resolución y, por contra plantear la disyuntiva Jesús o Barrabás, acabó con las posibilidades de exculpar al Mesías.
La sentencia, como ya se sabe, fue de muerte en la cruz.
Por último, la Puerta Nueva (Bad al Pedid en árabe ó HaSha`ar HaChadash en hebreo) es la puerta construida más recientemente (1898). Su objetivo el conducir al Barrio cristiano.
Antes fue llamada Puerta de Hammid en honor al sultán otomano Abdul Hamid II. Está localizada en la parte noroeste de la muralla que rodea la ciudad vieja.
CONCLUSIÓN
Esteba pensó, que ya tenía de una manera sintetizada, los aspectos principales de las puertas. Estas, debían de conducir al ser humano a la felicidad, aunque era consciente, de que la felicidad es un objeto caro en nuestra vida.
Tan sólo conseguimos pequeños instantes, como en el caso de las pequeñas muestras de los productos que se ofrecen al comprador, para decidirle a obtenerlos.
Durante el transcurso de nuestra existencia, vamos recorriendo senderos escarpados y serpenteantes, que tiene figurativamente diferentes puertas que hay que atravesar.
En el camino encontraremos todo tipo de barreras; unas estarán tapiadas y no podremos pasar; otras nos ofrecerán rutas directas que nos conducirán al objetivo perseguido; en otra sufriremos, bien por enfermedad, por miseria o lo que es igual a decirnos que el dolor siempre estará presente en nuestra vida.
Pero, como Abraham, David y otros personajes incrustados en la historia de la ciudad de Jerusalén y del pueblo hebreo, llegaremos hasta el final, si aceptamos todas las adversidades con espíritu positivo, a gozar de momentos de felicidad.
No hacía falta emprender el viaje a Jerusalén. Ahora ya tenía la clave de cómo ser feliz, aunque fuera en pequeñas dosis. No se puede tener todo.
En el encontrareis, cuentos, poesía, relatos breves, reflexiones, traducciones y adaptaciones,noticias literarias, sinopsis de libros de reciente publicación, sobre todo de noveles. Al mismo tiempo,pretende ser la ventana desde donde promocionar mis libros.
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miércoles, 16 de agosto de 2017
lunes, 6 de julio de 2015
RELIGIÓN Y POLITICA II
RELIGIÓN Y POLÍTICA II
En el anterior capítulo hemos visto la evolución que la Teología hace de su relación entre política y religión.
Desde la antigüedad se han distinguido dos hechos diferentes. Por un lado la Política como una teoría de la sociedad civil ordenada, cuyo objetivo es que ésta esté dirigida a obtener y facilitar el máximo bienestar o bien común a todos los seres humanos.
La Teología como doctrina de la Fe, está literalmente dedicada al “estudio de Dios”, término que ya fue usado por Platón en “La República”, para referirse al entendimiento de la naturaleza divina por medio de la razón. Para la Iglesia católica es una reflexión destinada a conocer y comprender la Fe, a partir de la razón.
El cristianismo por sí mismo no ha creado una doctrina política, pero si ha facilitado unos nuevos principios en los que ésta se ha inspirado e influido, sobre todo en aspectos sociales.
Durante años se ha relacionado la religión con la política. Y no es de extrañar, ya que en la poca helenística existía, una Teología en apoyo del estado.
En el Antiguo Testamento, particularmente en la época de los Profetas, vemos las disensiones que había entre religión (profeta) y el poder que representaban los diferentes reyes. Eran los primeros intentos por dejar aclarada la relación entre religión y política, aunque muchas veces en la práctica eso no fuese así.
Si leemos el Nuevo Testamento, tenemos el mejor ejemplo con el que marcar ésta separación, y son las palabras de Jesús (Dad al César lo que es…) Mc 12, 17. Jesús con esta frase, da una nueva dimensión a los deberes políticos respecto a los deberes religiosos.
Apoyados en sus palabras, la Iglesia intenta hacer frente al poder civil y temporal. Pedro y Pablo desarrollaron en sus cartas una catequesis sobre los deberes de los cristianos, frente a la autoridad pública.
Una vez que van desapareciendo de la escena los Apóstoles, se ve la necesidad de ir constituyendo una base común de las enseñanzas recibidas, para no caer en personalismos cuando se trate de explicar lo que es la verdadera doctrina. Fruto de estos criterios personales, ya aún en vida de ellos da lugar al Concilio de Jerusalén.
Constantino, máximo representante del poder de Roma, se mostró abiertamente protector de la nueva religión, por lo que los cristianos pasaron de ser perseguidos a una situación estable, lo que favoreció su expansión.
Este trato de favor recibido, permitió al emperador de turno convocar en algún caso y presidir en otros, diferentes Concilios. Esta unión Iglesia Estado, pronto hará sentir su pernicioso efecto. Constantino no acepta otra autoridad que no sea la suya y se anuncian medidas violentas por no obedecerle. Fruto de esa intervención imperial es el caso de Arrio, que expuso en un credo que negaba la deidad de Cristo; fue excomulgado por la autoridad de la Iglesia y por orden del emperador él y sus seguidores, fueron restaurados en la comunión eclesial.
En la época medieval, se ve la política como una dimensión de la moral. Pero no es hasta la guerra de los 30 años (1618-1648), que acaba con la paz de Westfalia cuando se adquiere la conciencia religiosa europeaz.
A partir de entonces comienza un proceso de secularización cultural, social y político que hizo posible la crítica a la religión, la libertad religiosa y a la deseada separación de religión y política.
Durante el siglo XIX algunos autores intentan una justificación teológica y ética, tanto de los cambios revolucionarios como de la restauración de las monarquías.
El Concilio Vaticano II ha afirmado la autonomía de la política como realidad terrenal (GS 36), su dependencia del orden moral (GS 74) y la trascendencia de la verdad evangélica, respecto a los sistemas políticos (GS76).
La Teología contemporánea bajo la influencia de la Ilustración, del idealismo Hegeliano y del marxismo, lleva a la política a asumir un papel radicalmente distinto; no se trata de una teología sectorial <> sino que la política es una dimensión de la Teología.
Durante los años 80, la Teología de la Liberación en sus formas más radicales,aparecería en algunos pueblos del continente sudamericano, como uno de los más urgentes desafíos para la Fe de la Iglesia. El problema residía, en que para vencer los problemas de las desigualdades, pobreza, justicia, había que desarrollar una lucha política, ya que las estructuras se consolidan mediante la política.
Todo ello se fue pudriendo a medida QUE LOS SISTEMAS DE GOBIERNO que la inspiraban (marxistas) al aplicar su ideología, producían una radical falta de libertad.
La actualidad la podríamos resumir, en el relativismo que envuelve la sociedad, y en la nueva forma de entender la religión, que se van desgranando por todo el mundo.
En el anterior capítulo hemos visto la evolución que la Teología hace de su relación entre política y religión.
Desde la antigüedad se han distinguido dos hechos diferentes. Por un lado la Política como una teoría de la sociedad civil ordenada, cuyo objetivo es que ésta esté dirigida a obtener y facilitar el máximo bienestar o bien común a todos los seres humanos.
La Teología como doctrina de la Fe, está literalmente dedicada al “estudio de Dios”, término que ya fue usado por Platón en “La República”, para referirse al entendimiento de la naturaleza divina por medio de la razón. Para la Iglesia católica es una reflexión destinada a conocer y comprender la Fe, a partir de la razón.
El cristianismo por sí mismo no ha creado una doctrina política, pero si ha facilitado unos nuevos principios en los que ésta se ha inspirado e influido, sobre todo en aspectos sociales.
Durante años se ha relacionado la religión con la política. Y no es de extrañar, ya que en la poca helenística existía, una Teología en apoyo del estado.
En el Antiguo Testamento, particularmente en la época de los Profetas, vemos las disensiones que había entre religión (profeta) y el poder que representaban los diferentes reyes. Eran los primeros intentos por dejar aclarada la relación entre religión y política, aunque muchas veces en la práctica eso no fuese así.
Si leemos el Nuevo Testamento, tenemos el mejor ejemplo con el que marcar ésta separación, y son las palabras de Jesús (Dad al César lo que es…) Mc 12, 17. Jesús con esta frase, da una nueva dimensión a los deberes políticos respecto a los deberes religiosos.
Apoyados en sus palabras, la Iglesia intenta hacer frente al poder civil y temporal. Pedro y Pablo desarrollaron en sus cartas una catequesis sobre los deberes de los cristianos, frente a la autoridad pública.
Una vez que van desapareciendo de la escena los Apóstoles, se ve la necesidad de ir constituyendo una base común de las enseñanzas recibidas, para no caer en personalismos cuando se trate de explicar lo que es la verdadera doctrina. Fruto de estos criterios personales, ya aún en vida de ellos da lugar al Concilio de Jerusalén.
Constantino, máximo representante del poder de Roma, se mostró abiertamente protector de la nueva religión, por lo que los cristianos pasaron de ser perseguidos a una situación estable, lo que favoreció su expansión.
Este trato de favor recibido, permitió al emperador de turno convocar en algún caso y presidir en otros, diferentes Concilios. Esta unión Iglesia Estado, pronto hará sentir su pernicioso efecto. Constantino no acepta otra autoridad que no sea la suya y se anuncian medidas violentas por no obedecerle. Fruto de esa intervención imperial es el caso de Arrio, que expuso en un credo que negaba la deidad de Cristo; fue excomulgado por la autoridad de la Iglesia y por orden del emperador él y sus seguidores, fueron restaurados en la comunión eclesial.
En la época medieval, se ve la política como una dimensión de la moral. Pero no es hasta la guerra de los 30 años (1618-1648), que acaba con la paz de Westfalia cuando se adquiere la conciencia religiosa europeaz.
A partir de entonces comienza un proceso de secularización cultural, social y político que hizo posible la crítica a la religión, la libertad religiosa y a la deseada separación de religión y política.
Durante el siglo XIX algunos autores intentan una justificación teológica y ética, tanto de los cambios revolucionarios como de la restauración de las monarquías.
El Concilio Vaticano II ha afirmado la autonomía de la política como realidad terrenal (GS 36), su dependencia del orden moral (GS 74) y la trascendencia de la verdad evangélica, respecto a los sistemas políticos (GS76).
La Teología contemporánea bajo la influencia de la Ilustración, del idealismo Hegeliano y del marxismo, lleva a la política a asumir un papel radicalmente distinto; no se trata de una teología sectorial <
Durante los años 80, la Teología de la Liberación en sus formas más radicales,aparecería en algunos pueblos del continente sudamericano, como uno de los más urgentes desafíos para la Fe de la Iglesia. El problema residía, en que para vencer los problemas de las desigualdades, pobreza, justicia, había que desarrollar una lucha política, ya que las estructuras se consolidan mediante la política.
Todo ello se fue pudriendo a medida QUE LOS SISTEMAS DE GOBIERNO que la inspiraban (marxistas) al aplicar su ideología, producían una radical falta de libertad.
La actualidad la podríamos resumir, en el relativismo que envuelve la sociedad, y en la nueva forma de entender la religión, que se van desgranando por todo el mundo.
viernes, 26 de junio de 2015
RELIGIÓN Y POLITICA I
EVOLUCIÓN DE LA SITUACIÓN POLÍTICA DEL MOMENTO —En la Palestina del siglo I y bajo la dominación romana, se produce el nacimiento de una nueva religión: EL CRISTIANISMO.
El territorio disfrutaba de una relativa estabilidad. Pero era una sociedad en la que existían numerosos grupos religiosos. El más rebelde de ellos, denominado “zelotas”, agrupaba en sus filas aquellos miembros del pueblo judío, que ansiaban una emancipación política mediante lo que hoy llamaríamos guerrilla urbana.
Pero a raíz de la primera guerra judía, desaparecieron de la escena grupos religiosos como los esenios o los saduceos, quedando vivas las corrientes religiosas de los fariseos y judeocristianos.
Estos últimos se encontraban cada vez más alejados del judaísmo, ante las novedades aportadas por Jesús. No será hasta el año 80 de la era, cuando los fariseos se deciden a expulsar a los judeocristianos de sus filas, prohibiéndoles su presencia en las sinagogas.
Lo dicho hasta ahora, revela que el cristianismo emerge dentro del judaísmo. Los primeros años de esa existencia, toman como parte de su enseñanza junto con las palabras de Jesús, las escrituras hebreas.
Esta situación ofrece ventajas al cristianismo. Éste al igual que el judaísmo, pretende subordinar a la religión, la vida entera del hombre. La afirmación de Jesús, de que él es el Mesías esperado, representa directamente el cumplimiento del judaísmo.
Otro aspecto a destacar es, que el judaísmo había elaborado un monoteísmo moral, claramente expresado y exigido sin ningún tipo de reticencias. Como desventajas y peligros, el judaísmo ofrecía al cristianismo la unión nacional con su piedad exteriorizada en las obras. Mientras, que en el cristianismo sus dos rasgos fundamentales son: la exigencia de interioridad y la universalidad.
Con la extensión de sus dominios, Roma y su entorno ofrecían a sus habitantes una religión alejada del sentido de la conciencia, pero a cambio exigían la aplicación de un culto externo.
Esta exigencia consistía en ofrecer sacrificios públicamente.
Con la llegada al poder del emperador Constantino (promotor de la concesión de la libertad de culto) el cristianismo inicia un camino de desarrollo, que se verá reforzado con el Edicto de Tesalónica.
Es a partir de ese momento, cuando en la vida de la Iglesia, se inicia un trabajo de reflexión con el propósito de hallar la formulación teológica y doctrinal de los principio de la fe cristiana.
En algunos casos esta formulación, es una respuesta a las desviaciones o herejías, que desde sus orígenes y en todas las épocas, están presentes entre sus miembros.
Entre las herejías principales de los primeros siglos encontramos:
Judaizantes- Grupo de cristianos que consideraba el cumplimiento de la ley judaica como condición para formar parte de la Iglesia.
Milenarismo- Defienden el retorno inmediato de Jesucristo.
Gnosticismo- La fe cristiana mezclada con las ideas filosóficas, platónica, pitagórica, etc…
Docetismo- Sostenían que Jesucristo había asumido un cuerpo aparente, por lo que la humanidad quedaba reducida a la apariencia.
Maniqueísmo- Mantienen la existencia de dos principios: el bien y el mal.
Los Concilios fueron el fórum para solucionar o discutir aquellos aspectos de la doctrina, que en función de unos u otros podían consistir en herejías o desviaciones.
En estos Concilios vemos que el poder político del momento, hace suyo el mismo por un interés en mantener la unidad del imperio.
El territorio disfrutaba de una relativa estabilidad. Pero era una sociedad en la que existían numerosos grupos religiosos. El más rebelde de ellos, denominado “zelotas”, agrupaba en sus filas aquellos miembros del pueblo judío, que ansiaban una emancipación política mediante lo que hoy llamaríamos guerrilla urbana.
Pero a raíz de la primera guerra judía, desaparecieron de la escena grupos religiosos como los esenios o los saduceos, quedando vivas las corrientes religiosas de los fariseos y judeocristianos.
Estos últimos se encontraban cada vez más alejados del judaísmo, ante las novedades aportadas por Jesús. No será hasta el año 80 de la era, cuando los fariseos se deciden a expulsar a los judeocristianos de sus filas, prohibiéndoles su presencia en las sinagogas.
Lo dicho hasta ahora, revela que el cristianismo emerge dentro del judaísmo. Los primeros años de esa existencia, toman como parte de su enseñanza junto con las palabras de Jesús, las escrituras hebreas.
Esta situación ofrece ventajas al cristianismo. Éste al igual que el judaísmo, pretende subordinar a la religión, la vida entera del hombre. La afirmación de Jesús, de que él es el Mesías esperado, representa directamente el cumplimiento del judaísmo.
Otro aspecto a destacar es, que el judaísmo había elaborado un monoteísmo moral, claramente expresado y exigido sin ningún tipo de reticencias. Como desventajas y peligros, el judaísmo ofrecía al cristianismo la unión nacional con su piedad exteriorizada en las obras. Mientras, que en el cristianismo sus dos rasgos fundamentales son: la exigencia de interioridad y la universalidad.
Con la extensión de sus dominios, Roma y su entorno ofrecían a sus habitantes una religión alejada del sentido de la conciencia, pero a cambio exigían la aplicación de un culto externo.
Esta exigencia consistía en ofrecer sacrificios públicamente.
Con la llegada al poder del emperador Constantino (promotor de la concesión de la libertad de culto) el cristianismo inicia un camino de desarrollo, que se verá reforzado con el Edicto de Tesalónica.
Es a partir de ese momento, cuando en la vida de la Iglesia, se inicia un trabajo de reflexión con el propósito de hallar la formulación teológica y doctrinal de los principio de la fe cristiana.
En algunos casos esta formulación, es una respuesta a las desviaciones o herejías, que desde sus orígenes y en todas las épocas, están presentes entre sus miembros.
Entre las herejías principales de los primeros siglos encontramos:
Judaizantes- Grupo de cristianos que consideraba el cumplimiento de la ley judaica como condición para formar parte de la Iglesia.
Milenarismo- Defienden el retorno inmediato de Jesucristo.
Gnosticismo- La fe cristiana mezclada con las ideas filosóficas, platónica, pitagórica, etc…
Docetismo- Sostenían que Jesucristo había asumido un cuerpo aparente, por lo que la humanidad quedaba reducida a la apariencia.
Maniqueísmo- Mantienen la existencia de dos principios: el bien y el mal.
Los Concilios fueron el fórum para solucionar o discutir aquellos aspectos de la doctrina, que en función de unos u otros podían consistir en herejías o desviaciones.
En estos Concilios vemos que el poder político del momento, hace suyo el mismo por un interés en mantener la unidad del imperio.
martes, 26 de noviembre de 2013
EL PAPADO DE AVIÑÓN I
Llegados a este punto y antes de abordar el tema específico, es preciso señalar dos puntos conflictivos, que se reproducen durante toda la Edad Media. Por parte de la Iglesia un intento por obtener la supremacía del poder espiritual que ellos representaban, por encima del poder civil. Los monarcas por su parte, necesitaban tener a la Iglesia de su lado, siempre que ésta no injiriera en sus asuntos, ya que el mensaje que los clérigos predicaban, les permitía obtener el control de sus súbditos y avalar sus actuaciones. Esta sería la batalla, que las dos instituciones mantendrían a lo largo de sesenta y ocho años y que a manera de síntesis a continuación se desarrolla.
Antecedentes Durante la Edad Media, el papado tenía además de su papel espiritual, un papel secular dentro de la sociedad. Por aquel entonces, las tesis hildebrandianas abogaban por el establecimiento de facto de un régimen teocrático, con el papa a la cabeza y los líderes seculares aceptando su primacía. Sin embargo los conflictos que surgieron entre las dos instituciones, hizo imposible su materialización. Durante el siglo XI, se dan dos situaciones que permiten a Europa adquirir una dimensión global: por una parte la situación económica comienza a mejorar; por otra se produce el fin de las invasiones bárbaras a gran escala.
La teocracia. La red burocrática con que contaba el papado, le permitía desde su posición, contrarrestar la profunda decadencia experimentada durante el siglo X. Si bien en un primer momento las tesis hildebrandianas se expanden rápidamente, pronto las distintas casas reinantes en Europa no se sienten cómodas antes las continuas injerencias papales, sobre todo cuando son contrarias a sus intereses.
Federico Barbarroja obtiene el éxito en sus campañas militares, que le permiten afianzar su poder. Con el apoyo de los gibelinos entrará en conflicto con el papa en su disputa sobre cuál de ellos, es el líder supremo de la cristiandad. Por aquel entonces el papado tenía su poder afianzado. Ante su llamada para las cruzadas, los reyes de Inglaterra, Francia e incluso el emperador, se ponían al frente como simples mariscales de sus ejércitos. Pero pronto el conflicto entre el papa y Federico se encona lo que dará lugar a un largo conflicto civil. A favor del papa güelfos y gibelinos a favor del emperador. El enfrentamiento se produce en Legnano donde el emperador Barbarroja sufre una humillante derrota a manos de las milicias comunales italianas. A partir de ese momento se suceden actos beligerantes de unos y otros, quedando desprestigiado el papado ante el uso de la excomunión como instrumento político. Llegamos al año 1305. Como consecuencia de la continuada guerra entre güelfos y gibelinos, el rey de Francia ordena la invasión de Italia, capturando al papa Bonifacio VIII, en el episodio llamado el Atentado de Anagni.
Antecedentes Durante la Edad Media, el papado tenía además de su papel espiritual, un papel secular dentro de la sociedad. Por aquel entonces, las tesis hildebrandianas abogaban por el establecimiento de facto de un régimen teocrático, con el papa a la cabeza y los líderes seculares aceptando su primacía. Sin embargo los conflictos que surgieron entre las dos instituciones, hizo imposible su materialización. Durante el siglo XI, se dan dos situaciones que permiten a Europa adquirir una dimensión global: por una parte la situación económica comienza a mejorar; por otra se produce el fin de las invasiones bárbaras a gran escala.
La teocracia. La red burocrática con que contaba el papado, le permitía desde su posición, contrarrestar la profunda decadencia experimentada durante el siglo X. Si bien en un primer momento las tesis hildebrandianas se expanden rápidamente, pronto las distintas casas reinantes en Europa no se sienten cómodas antes las continuas injerencias papales, sobre todo cuando son contrarias a sus intereses.
Federico Barbarroja obtiene el éxito en sus campañas militares, que le permiten afianzar su poder. Con el apoyo de los gibelinos entrará en conflicto con el papa en su disputa sobre cuál de ellos, es el líder supremo de la cristiandad. Por aquel entonces el papado tenía su poder afianzado. Ante su llamada para las cruzadas, los reyes de Inglaterra, Francia e incluso el emperador, se ponían al frente como simples mariscales de sus ejércitos. Pero pronto el conflicto entre el papa y Federico se encona lo que dará lugar a un largo conflicto civil. A favor del papa güelfos y gibelinos a favor del emperador. El enfrentamiento se produce en Legnano donde el emperador Barbarroja sufre una humillante derrota a manos de las milicias comunales italianas. A partir de ese momento se suceden actos beligerantes de unos y otros, quedando desprestigiado el papado ante el uso de la excomunión como instrumento político. Llegamos al año 1305. Como consecuencia de la continuada guerra entre güelfos y gibelinos, el rey de Francia ordena la invasión de Italia, capturando al papa Bonifacio VIII, en el episodio llamado el Atentado de Anagni.
martes, 15 de octubre de 2013
VIDA DE LOS PRIMEROS CRISTIANOS
Siguiendo con la idea de ir publicando mis trabajos de estudiante de Teología, me permito afrontar hoy como era la vida de esos primeros creyentes, antes y después del edicto de Tesalónica.
Antes del edicto
No podemos evitar al hablar del cristianismo y de sus primeros seguidores, hacer una referencia a la situación que se vivía en el lugar donde tiene origen su nacimiento.
Palestina en el siglo I, es un cruce de caminos tanto por el número de culturas como de religiones (judíos, griegos, romanos). A éstos hay que añadir los pueblos circundantes.
La vida de los primeros cristianos no fue nada fácil en su camino hacia la fe. Hemos de partir del hecho destacable, de que Jesús y sus seguidores fueron judíos y que sus enseñanzas tomaban como base las escrituras hebreas.
Inicialmente son considerados como un grupo o secta dentro del judaísmo. Participaban de la oración en el Templo y cumplían algunas prescripciones judías.
El incipiente cristianismo continuó utilizando las escrituras judías, aceptando de hecho algunas doctrinas fundamentales del judaísmo, tales como el monoteísmo y la creencia en su deidad Yahveh, así como la creencia en un Mesías.
Vemos reflejado en el Nuevo Testamento, que aun así las enseñanzas de Jesús no eran vistas con buenos ojos por la mayoría de los líderes religiosos, siendo inclusive denunciado por los mismos y llevado ante el Sanedrín y Pilatos, para posteriormente ser condenado a muerte en la cruz.
El núcleo inicial de creyentes eran judíos y según el libro de Los Hechos de los Apóstoles 1, 15 no eran más de 120. Si bien después de Pentecostés, alcanzan la cifra de 3000 convertidos. Estos seguidores convertidos a la nueva doctrina eran sólo judíos. Hechos de los Apóstoles 2.
En el siglo III fue creciendo este número hasta convertirse en la religión dominante, a partir de la conversión del oficial romano Cornelio, siendo éste considerado el primer gentil que acepta el cristianismo.
Sin embargo, pronto se producen las primeras tensiones internas entre los Apóstoles y el grupo de familiares de Jesús, representado por Santiago (el llamado hermano de Jesús). Los motivos eran tanto de estructura como de finalidad.
En la época de la primera guerra judía (año 62) Aniano Sumo Sacerdote del judaísmo, hizo prender a Santiago que regía la Iglesia de Jerusalén y le hizo ajusticiar. Con esta muerte la comunidad de Jerusalén desaparece.
Las comunidades creadas por Pablo son más abiertas y sin tantos vínculos con el mundo judío. Pero nuevamente surge el conflicto.
Los primeros cristianos judíos piensan, que los que se incorporan a la doctrina deberían aceptar el resto de costumbres judías como la circuncisión. Llevada esta cuestión al Concilio de Jerusalén, la misma queda zanjada determinando que la circuncisión no era un requisito para los nuevos convertidos.
Durante el imperio romano las persecuciones fueron continuadas y si bien fueron diversas, su causa no siempre fue la misma.
Destacan por su importancia, la gran persecución del año 250 durante el gobierno del emperador Decio y la última en el año 303 con Diocleciano.
Las acusaciones que se les imputaba eran de toda índole.
De entre todas destacamos algunas:
* Eran seguidores del alguien que había sido condenado a muerte.
* No tenían altares dedicados a los dioses.
* No adoraban a ninguna divinidad imperial.
A partir del siglo IV (año 313) el emperador Constantino promulga el Edicto de Milán, por el que se concede la libertad de culto en todo el imperio.
El emperador Teodosio I se encontró con un imperio dividido, con una profunda crisis económica y una pérdida de autoridad.
Ante esa situación procede a la promulgación del denominado “Edicto de Tesalónica”
El Edicto
En el año 380 durante el mandato del emperador Niceno Teodosio I, se promulga dicho edicto. A través del mismo, el cristianismo pasa a ser la religión oficial del imperio. Por este acto, el emperador se convertía en el fundador de la Iglesia católica de Estado.
A partir de esta nueva situación, son las religiones paganas las perseguidas, sus templos cerrados o destruidos.
En el año 392 el cristianismo es declarado religión única y exclusiva, considerando cualquier otro culto como un delito de alta traición.
Después del Edicto
Esta nueva situación comportó una serie de ventajas e inconvenientes.
Ventajas
* Su aceptación permite de forma más rápida la expansión del cristianismo al no su-
frir persecuciones.
* Con su reconocimiento la Iglesia obtiene un fuerte prestigio en la sociedad y en el
poder civil.
* Los obispos se convierten en Magistrados de la sociedad romana.
* Reforma del culto.
* Se obtiene una importante reforma de las costumbres (desaparece la crucifixión)
Inconvenientes
* La libertad de la Iglesia queda condicionada por el poder civil. Hay una intromisión
del poder civil en la vida de la Iglesia.
* Al incorporarse ésta en la estructura del poder, el clero se va separando de la co-
munidad
* El cristianismo se impone con métodos no siempre evangélicos.
* Se entra a formar parte de la comunidad a través del bautismo. Pero los motivos
por los que se incorporan son variados y no sólo por la adhesión a la fe.
A la Iglesia la proclamación del Edicto de Tesalónica y la oficialización del culto, no puede decirse que no le afectara. El emperador como máxima autoridad del imperio, incluyó el sacerdocio en el funcionariado del mismo, lo que en la práctica los situaba bajo su mandato.
En este período se generan fuertes tensiones entre la Iglesia y el Estado, fruto de ello es la excomunión que sufría el propio emperador en el año 390 y que fue decretada por San Ambrosio, tras la revuelta y posterior matanza en Tesalónica.
La prohibición de que entrase en la Iglesia y una larga penitencia, fueron los hechos que motivaron, que en el año 392 se publicase el decreto que prohibía los sacrificios paganos.
Una inmensa masa social se tuvo que adaptar a profesar una religión que no era demasiado acorde con las costumbres morales de su civilización.
Al amparo de este decreto se inicia una nueva represión contra la población pagana, que tiene su culmen con la destrucción de la biblioteca de Alejandría. Los hechos cuentan con la participación de Teófilo, patriarca de la ciudad.
Este aumento de nuevos “fieles” provoca que el cristianismo deba salir de las catacumbas, para ofrecer una nueva imagen a un público nuevo.
Bibliografía:
Apuntes curso Teología
Historia del cristianismo Wikipedia
Edicto Tesalónica Wikipedia
Artehistoria.com
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