Amalia se revolvía inquieta en la sala de espera. Después de cinco largos años esperando poder adoptar un niño, sólo era cuestión de minutos, que por fin lo pudiera abrazar como hijo suyo.
Había resultado ser una larga espera. Entre cuestiones administrativas e informes de idoneidad habían sufrido un calvario. Pero hoy, era el día soñado.
La puerta comenzó a entreabrirse.
Enseguida apareció el pequeño Fran. Tan pronto éste alcanzó a verla, se dirigió hacia ella para abrazarla. Amalia notó como una inmensa alegría la envolvía. Cuando lo tuvo entre sus brazos lo abrazó y besó, mientras el niño sonreía por el placer de sentirse querido.
Al llegar a la casa, el pequeño comenzó a corretear por ella. De pronto, se detuvo ante el pesebre iluminado. Amalia se le acercó, lo puso en su regazo y le contó un cuento. Éste no podía ser otro, que el de la Navidad.
El niño algo inquieto, la preguntó
-Mamá...ese bebé ¿soy yo?
- Para mí, sí que lo eres. Hoy me siento como madre, llena de ilusión y amor.
Como todos los años, aquel suceso ocurrido hará más de dos mil años en Belén, se volvía a reproducir como el eco entre las montañas.
* Este texto ha quedado como 3er. finalista en el Concurso “LA NAVIDAD” de Letrasconarte
En el encontrareis, cuentos, poesía, relatos breves, reflexiones, traducciones y adaptaciones,noticias literarias, sinopsis de libros de reciente publicación, sobre todo de noveles. Al mismo tiempo,pretende ser la ventana desde donde promocionar mis libros.
martes, 30 de diciembre de 2014
lunes, 29 de diciembre de 2014
LA FUERZA DE LAS PALABRAS
"Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro"
Este fue el pensamiento que ocupó la mente de John, cuando aquel advirtió, que un bergantín se dirigía directamente hacia la playa. Iba ya para un año que el galeón en el que viajaba, había naufragado cerca de la isla donde ahora se encontraba refugiado. La tormenta fue tan fuerte, que sólo alcanzaron la costa unos pocos objetos de la nave. A éstos les empujaría hacia tierra firme, el fuerte viento.
Tan pronto él tocó tierra, se dijo que debía luchar por conservar la calma. Duro era, pero no le quedaba otra, así que tomó el cuchillo largo que llevaba y comenzó a cortar ramas. Con ellas trenzaría un techo en el que guarecerse.
Al amanecer acudió a la orilla del mar para pescar. Durante los primeros días, la pesca resultó escasa y comenzó a notar el hambre. Pero, pronto encontró la forma de hacerlo mejor y pudo satisfacer su apetito. Solucionado lo más perentorio, era cuestión de ofrecer señales de su presencia en la isla, así que decidió subir a los más alto del acantilado, para hacer un fuego que pudiera ser visto por cualquier nave, que pasara cerca de la costa.
"Bien pensado se dijo" Provisto de su cuchillo, subió a la parte más alta de las rocas y cortando ramas secas, las puso sobre una zona de piedras. Encendió el fuego con el pedernal y estuvo un rato observando el horizonte. Las piedras protegerían las llamas del viento.
Durante días subió a lo alto del acantilado, hasta que una mañana mientras encendía el fuego, avistó como en el horizonte se recortaba la imagen de un bergantín. Atizó el fuego con tanta intensidad, que él mismo lo apagó. Sin embargo, una hilera de humo continuó ascendiendo hacia el cielo.
Con el catalejo observó, como la embarcación ya próxima a la costa, arriaba un bote y como varios hombres subían a él. Su cuerpo tembló al ver el estandarte que llevaba la nave. ¡Eran piratas!
Terminó de apagar el fuego de manera, que no quedase la menor huella de él y emprendió el camino de regreso a su escondite. Debía pasar desapercibido.
Los piratas al llegar a la playa, descendieron del bote y se dirigieron a unos cocoteros, que había en las cercanías. Todo parecía indicar, que no se habían percatado de su presencia. La noche cayó sobre la playa y John vencido por el cansancio entró en un extraño sueño.
A media noche sintió un ruido en las cercanías de su cobertizo. Al asomarse, vio como los piratas se acercaban. El grito de unos de ellos al descubrirlo, le dejó temblando. Pronto lo tuvieron rodeado y John muerto de miedo les pedía, que por piedad lo dejaran vivir. Las carcajadas de los piratas ante tal súplica, encendieron al joven que armándose de valor, les amenazó con su cuchillo. Entonces, todos cayeron sobre él y lo desarmaron.
Atado a un cocotero, presenció como aquellos hombres se emborrachaban. Parecía, que su desembarco era debido a la espera de algún acontecimiento y por eso no marchaban. Al amanecer el sol brillaba sobre las finas arenas de aquella playa.
John al despertar vio a los piratas, que aun dormían el más dulce de sus sueños. Sin embargo, fueron despertados por los cañonazos de un navío, que atacaba el bergantín. A pesar de la resaca que éstos sufrían, tomaron sus cosas para regresar al barco. Pero un certero cañonazo del navío, dejó destrozada la cubierta de la embarcación pirata, arrastrando al mar todos los hombres que en ella quedaban.
Los que aún permanecían en la playa, iban de un lado a otro sin saber qué hacer. Pero al observar, que de la nave atacante partían hacia la playa, dos pequeñas embarcaciones cargadas de soldados, éstos emprendieron la huida.
De pronto, John se quedó solo en la playa. Sus ojos se llenaron de lágrimas, pues había estado a punto de morir en manos de aquellos piratas. Al desembarcar los soldados, uno de ellos lo desató mientras que el resto, perseguían a los que huían como verdaderos demonios.
Entonces la isla le pareció hermosa…
Comenzaba a disiparse la nebulosa que lo envolvía, cuando la voz de su madre y unos golpes, que de momento no supo de donde partían, le sacaron de tan angustioso sueño. Lo primero que vio fueron los ojos de buey del camarote donde viajaba. Enseguida pensó, que su ensoñación debía haber sido motivada por la lectura de la novela, "La invención de Morel"
Este fue el pensamiento que ocupó la mente de John, cuando aquel advirtió, que un bergantín se dirigía directamente hacia la playa. Iba ya para un año que el galeón en el que viajaba, había naufragado cerca de la isla donde ahora se encontraba refugiado. La tormenta fue tan fuerte, que sólo alcanzaron la costa unos pocos objetos de la nave. A éstos les empujaría hacia tierra firme, el fuerte viento.
Tan pronto él tocó tierra, se dijo que debía luchar por conservar la calma. Duro era, pero no le quedaba otra, así que tomó el cuchillo largo que llevaba y comenzó a cortar ramas. Con ellas trenzaría un techo en el que guarecerse.
Al amanecer acudió a la orilla del mar para pescar. Durante los primeros días, la pesca resultó escasa y comenzó a notar el hambre. Pero, pronto encontró la forma de hacerlo mejor y pudo satisfacer su apetito. Solucionado lo más perentorio, era cuestión de ofrecer señales de su presencia en la isla, así que decidió subir a los más alto del acantilado, para hacer un fuego que pudiera ser visto por cualquier nave, que pasara cerca de la costa.
"Bien pensado se dijo" Provisto de su cuchillo, subió a la parte más alta de las rocas y cortando ramas secas, las puso sobre una zona de piedras. Encendió el fuego con el pedernal y estuvo un rato observando el horizonte. Las piedras protegerían las llamas del viento.
Durante días subió a lo alto del acantilado, hasta que una mañana mientras encendía el fuego, avistó como en el horizonte se recortaba la imagen de un bergantín. Atizó el fuego con tanta intensidad, que él mismo lo apagó. Sin embargo, una hilera de humo continuó ascendiendo hacia el cielo.
Con el catalejo observó, como la embarcación ya próxima a la costa, arriaba un bote y como varios hombres subían a él. Su cuerpo tembló al ver el estandarte que llevaba la nave. ¡Eran piratas!
Terminó de apagar el fuego de manera, que no quedase la menor huella de él y emprendió el camino de regreso a su escondite. Debía pasar desapercibido.
Los piratas al llegar a la playa, descendieron del bote y se dirigieron a unos cocoteros, que había en las cercanías. Todo parecía indicar, que no se habían percatado de su presencia. La noche cayó sobre la playa y John vencido por el cansancio entró en un extraño sueño.
A media noche sintió un ruido en las cercanías de su cobertizo. Al asomarse, vio como los piratas se acercaban. El grito de unos de ellos al descubrirlo, le dejó temblando. Pronto lo tuvieron rodeado y John muerto de miedo les pedía, que por piedad lo dejaran vivir. Las carcajadas de los piratas ante tal súplica, encendieron al joven que armándose de valor, les amenazó con su cuchillo. Entonces, todos cayeron sobre él y lo desarmaron.
Atado a un cocotero, presenció como aquellos hombres se emborrachaban. Parecía, que su desembarco era debido a la espera de algún acontecimiento y por eso no marchaban. Al amanecer el sol brillaba sobre las finas arenas de aquella playa.
John al despertar vio a los piratas, que aun dormían el más dulce de sus sueños. Sin embargo, fueron despertados por los cañonazos de un navío, que atacaba el bergantín. A pesar de la resaca que éstos sufrían, tomaron sus cosas para regresar al barco. Pero un certero cañonazo del navío, dejó destrozada la cubierta de la embarcación pirata, arrastrando al mar todos los hombres que en ella quedaban.
Los que aún permanecían en la playa, iban de un lado a otro sin saber qué hacer. Pero al observar, que de la nave atacante partían hacia la playa, dos pequeñas embarcaciones cargadas de soldados, éstos emprendieron la huida.
De pronto, John se quedó solo en la playa. Sus ojos se llenaron de lágrimas, pues había estado a punto de morir en manos de aquellos piratas. Al desembarcar los soldados, uno de ellos lo desató mientras que el resto, perseguían a los que huían como verdaderos demonios.
Entonces la isla le pareció hermosa…
Comenzaba a disiparse la nebulosa que lo envolvía, cuando la voz de su madre y unos golpes, que de momento no supo de donde partían, le sacaron de tan angustioso sueño. Lo primero que vio fueron los ojos de buey del camarote donde viajaba. Enseguida pensó, que su ensoñación debía haber sido motivada por la lectura de la novela, "La invención de Morel"
lunes, 12 de mayo de 2014
MENTE CONFUSA
"Deseo, que de una vez por todas, desaparezcan estos ruidos de mi cabeza". Chiquito se encontraba preocupado con este pensamiento, cuando le sorprendieron los primeros rayos del sol, al penetrar éstos a través de las persianas.
Aquella luz en la estancia junto con el sonido de algunas puertas al cerrarse, resultaría cada una de ellas, ser la causa por las que saldría de su largo letargo.
Entonces se dió cuenta, de que el tiempo corría en su contra y que debía actuar con rapidez. Un olor a sangre lo impregnaba todo. Asustado como se sentía, corrió al cuarto de baño. Allí, la imagen de un rostro colérico reflejado en el espejo, le recordó otros hechos ocurridos en el pasado.
De regreso a la habitación, encontró sobre la cama el cadáver de la propietaria del piso. Ésta estaba medio desnuda y su cuerpo totalmente ensangrentado. Él se la quedó mirando con cierto aire de incredulidad.
Poco a poco, fue recuperando conciencia de lo sucedido. Sufría en su interior la extraña sensación, de que las personas de su entorno más inmediato, le despreciaban, odiaban o temían. Esto provocaba en él tal irritación, que llegaba a enfrentarse con ellas. Pero esta vez las cosas habían ido demasiado lejos. El brote colérico que había sufrido, le llevó a descargar tantos golpes sobre la mujer, que ésta no pudo resitir el castigo.
Con la legada de la policía, que fue avisada por los vecinos, a causa de los gritos que salían de la vivienda, se dio por acabdo el suceso. Chiquito, que sería acusado de asesinato, ni se percató de la gravedad de los hechos imputados. Sin embargo, algo había en su interior que le hacía reaccionar, puesto que cuando por causas desconocidas, percibía el olor a sangre, su entendimiento quedaba nublado.
Aquella fue la causa por la que el juez, ordenó que Chiquito acabara con sus huesos en la fría sala de psiquiátrico.
* Texto seleccionado "Letras con arte"
Aquella luz en la estancia junto con el sonido de algunas puertas al cerrarse, resultaría cada una de ellas, ser la causa por las que saldría de su largo letargo.
Entonces se dió cuenta, de que el tiempo corría en su contra y que debía actuar con rapidez. Un olor a sangre lo impregnaba todo. Asustado como se sentía, corrió al cuarto de baño. Allí, la imagen de un rostro colérico reflejado en el espejo, le recordó otros hechos ocurridos en el pasado.
De regreso a la habitación, encontró sobre la cama el cadáver de la propietaria del piso. Ésta estaba medio desnuda y su cuerpo totalmente ensangrentado. Él se la quedó mirando con cierto aire de incredulidad.
Poco a poco, fue recuperando conciencia de lo sucedido. Sufría en su interior la extraña sensación, de que las personas de su entorno más inmediato, le despreciaban, odiaban o temían. Esto provocaba en él tal irritación, que llegaba a enfrentarse con ellas. Pero esta vez las cosas habían ido demasiado lejos. El brote colérico que había sufrido, le llevó a descargar tantos golpes sobre la mujer, que ésta no pudo resitir el castigo.
Con la legada de la policía, que fue avisada por los vecinos, a causa de los gritos que salían de la vivienda, se dio por acabdo el suceso. Chiquito, que sería acusado de asesinato, ni se percató de la gravedad de los hechos imputados. Sin embargo, algo había en su interior que le hacía reaccionar, puesto que cuando por causas desconocidas, percibía el olor a sangre, su entendimiento quedaba nublado.
Aquella fue la causa por la que el juez, ordenó que Chiquito acabara con sus huesos en la fría sala de psiquiátrico.
* Texto seleccionado "Letras con arte"
viernes, 9 de mayo de 2014
CARTA ENVENENADA
Baltimore, 8h. 1300 calle North Durham
Como cada mañana, Robert Dunnigan retiró del buzón de la puerta de su casa, la poca correspondencia que solía tener. Todavía con el pijama puesto, dado el excesivo calor que padecían, se preparó un zumo de piña y salió al pequeño mirador, donde se dispuso a leerla.
Al policía casi le saltan los ojos de sus cuencas, al tropezar con una carta que no esperaba. “El Ángel de la muerte” era el firmante de la misma. No dudó en leerla.
<
No entiendo cómo siendo un reconocido detective, permite que la prensa alardee de saber más cosas de mí, que usted. Esos cantamañanas se creen ser tan inteligentes, que hasta se figuran saber cuándo me van a coger.
Pero se me están hinchando las narices ante tanta necedad, así que voy a proceder a castigarlos. Tomaré como víctima a su joven y rubia ayudante, si en el plazo de cuarenta y ocho horas no se publica un comunicado suyo, en el que se diga que lo que se dice sobre mi detención, es una falacia y que además no tienen pista alguna. Sino aténgase a las consecuencias.
Cambiando de tema, se debe estar preguntando del porqué de mis actos. La respuesta es sencilla. He cogido placer a matar gente, porque resulta más divertido que hacerlo con animales salvajes.
No, no es un acto de justicia o de castigo por lo que son, ya que su inocencia a la vista de los demás resulta real. Pero es una venganza por su trato hacia mi persona. Me odian, temen y hasta se esconden de mí. Cuando esto ocurre, en mi cerebro salta un clic, que me lleva a lastimarlos como ellos lo hacen conmigo.
El único momento de felicidad que he disfrutado, duró el tiempo de un suspiro. Ocurrió, cuando conocí a Valentina. Pero comprobé, que sus manos rechazaban las mías como si éstas estuviesen sucias, por lo tuve que castigarla.
Así, que una mañana la engañé y la conduje al bosque. Allí con un pequeño golpe en la cabeza la dejé aturdida. En su estado, me fue fácil atarla entre varios árboles y dejarla tendida.
Después con una cuchilla, comencé a rasgar sus vestidos hasta dejarla desnuda. Cuando despertó, suplicaba que no la hiciese nada. Pero de pronto, mi vista se nubló y comencé a seccionarle los pezones. Más tarde los labios y así…hasta que su sangre encharcó la tierra sobre la que estaba tumbada.
Jefe Dunnigan estoy convencido de que en algún momento me atrapará, pero mientras tanto continuaré mi caza, a la espera de que pueda encontrar una pista, que le conduzca hasta mí.
Buena suerte. El Ángel de la Muerte>>
El inspector se quedó meditando. Aquella amenaza encerraba un grave problema. La agente Mary, a la que el asesino amenazaba, era la hija del mismísimo alcalde de la ciudad de Baltimore. Así que ante la situación provocada, optó por dar prioridad al tema del comunicado, quedando la persecución del criminal en un segundo término.
Como cada mañana, Robert Dunnigan retiró del buzón de la puerta de su casa, la poca correspondencia que solía tener. Todavía con el pijama puesto, dado el excesivo calor que padecían, se preparó un zumo de piña y salió al pequeño mirador, donde se dispuso a leerla.
Al policía casi le saltan los ojos de sus cuencas, al tropezar con una carta que no esperaba. “El Ángel de la muerte” era el firmante de la misma. No dudó en leerla.
<
Pero se me están hinchando las narices ante tanta necedad, así que voy a proceder a castigarlos. Tomaré como víctima a su joven y rubia ayudante, si en el plazo de cuarenta y ocho horas no se publica un comunicado suyo, en el que se diga que lo que se dice sobre mi detención, es una falacia y que además no tienen pista alguna. Sino aténgase a las consecuencias.
Cambiando de tema, se debe estar preguntando del porqué de mis actos. La respuesta es sencilla. He cogido placer a matar gente, porque resulta más divertido que hacerlo con animales salvajes.
No, no es un acto de justicia o de castigo por lo que son, ya que su inocencia a la vista de los demás resulta real. Pero es una venganza por su trato hacia mi persona. Me odian, temen y hasta se esconden de mí. Cuando esto ocurre, en mi cerebro salta un clic, que me lleva a lastimarlos como ellos lo hacen conmigo.
El único momento de felicidad que he disfrutado, duró el tiempo de un suspiro. Ocurrió, cuando conocí a Valentina. Pero comprobé, que sus manos rechazaban las mías como si éstas estuviesen sucias, por lo tuve que castigarla.
Así, que una mañana la engañé y la conduje al bosque. Allí con un pequeño golpe en la cabeza la dejé aturdida. En su estado, me fue fácil atarla entre varios árboles y dejarla tendida.
Después con una cuchilla, comencé a rasgar sus vestidos hasta dejarla desnuda. Cuando despertó, suplicaba que no la hiciese nada. Pero de pronto, mi vista se nubló y comencé a seccionarle los pezones. Más tarde los labios y así…hasta que su sangre encharcó la tierra sobre la que estaba tumbada.
Jefe Dunnigan estoy convencido de que en algún momento me atrapará, pero mientras tanto continuaré mi caza, a la espera de que pueda encontrar una pista, que le conduzca hasta mí.
Buena suerte. El Ángel de la Muerte>>
El inspector se quedó meditando. Aquella amenaza encerraba un grave problema. La agente Mary, a la que el asesino amenazaba, era la hija del mismísimo alcalde de la ciudad de Baltimore. Así que ante la situación provocada, optó por dar prioridad al tema del comunicado, quedando la persecución del criminal en un segundo término.
PRUEBA ETÉREA
Más de un vecino de la céntrica calle Venecia, al desconocer lo ocurrido, se asustó ante la ingente cantidad de policías, que rondaban por aquella.
El comisario se dirigió directamente al apartamento, del que según la denuncia, habían surgido aquellos gritos tan angustiosos.
El hombre yacía en el suelo. Sobre su corazón las dos cuchilladas, que le habían arrebatado la vida. Mientras los miembros de la científica tomaban muestras del lugar, Carmona adquiría conciencia de que en aquella habitación, se encontraba la prueba que evidenciaba, quien era el autor de semejante acto.
Durante el interrogatorio de los testigos observó, cómo una mujer toda vestida de azul, miraba con frecuencia hacia el cadáver. Cuando le tocó interrogarla, su desarrollado olfato detectó que el olor que ésta desprendía, era del mismo perfume que predominaba en la escena del crimen.
El suave aroma de Chanel 5, sería la clave para encontrar la solución del caso.
El comisario se dirigió directamente al apartamento, del que según la denuncia, habían surgido aquellos gritos tan angustiosos.
El hombre yacía en el suelo. Sobre su corazón las dos cuchilladas, que le habían arrebatado la vida. Mientras los miembros de la científica tomaban muestras del lugar, Carmona adquiría conciencia de que en aquella habitación, se encontraba la prueba que evidenciaba, quien era el autor de semejante acto.
Durante el interrogatorio de los testigos observó, cómo una mujer toda vestida de azul, miraba con frecuencia hacia el cadáver. Cuando le tocó interrogarla, su desarrollado olfato detectó que el olor que ésta desprendía, era del mismo perfume que predominaba en la escena del crimen.
El suave aroma de Chanel 5, sería la clave para encontrar la solución del caso.
viernes, 28 de marzo de 2014
LA ENTREVISTA
Hace unos días, me encontraba almorzando con unos amigos, cuando salió a relucir el tema de la promoción de mi novela “REGRESO AL PASADO”. Reconocí ante ellos, que me sentía satisfecho por la evolución de las descargas que del fichero se habían hecho. El objetivo propuesto era de ciento cincuenta y en ese momento estaba superada la cifra.
Uno de mis amigos, que es periodista y trabaja para una reconocida revista, me propuso hacerme una entrevista, que más tarde intentaría publicar en su medio. Me pareció bien, puesto que de apoyos un novel siempre va escaso. A falta de conocer si lo ha podido hacer o la idea le ha sido rechazada, aprovecho a relataros su contenido.
Fernando, leí la novela tan pronto me la remitiste y me ha gustado. Está redactada en un lenguaje sencillo y es una historia con calidez humana. Pero dime ¿ésta contiene aspectos biográficos tuyos?
- Vayamos por partes. “Regreso al pasado” es una historia de ficción. Los hechos que se relatan no han ocurrido, salvo en el capítulo del ascenso al Cerro de San Cristóbal, que sí ocurrió aunque no de la misma manera que se relata. Del personaje de Teresa los únicos datos reales son: Que en fecha muy distinta a la señalada en la novela, hubo una joven vallisoletana que se casó por poderes y estuvo cerca de dos años pendientes de viajar a Brasil para reunirse con su marido. Sin embargo, las vivencias que en la novela se relatan sobre su matrimonio, son pura ficción.
¿Cómo se te ocurrió esta historia?
- Fue durante el seguimiento del primer curso de novela. Si bien tenía una pequeña idea de la historia que quería contar, a medida que transcurrían los capítulos y con los consejos que la profesora indicaba, fui desarrollando la historia. Sin embargo, al acabar ésta resultaría un relato totalmente plano y exento de credibilidad. Así que comencé a reescribirla de nuevo, buscando que cada personaje relatara sus propias vivencias Con la idea del concurso literario, encontré el nexo de unión para que los dos personajes desarrollaran sus vivencias. Al semejarse tanto las dos historias, consigue atraer la atención del jurado literario, que se ven obligados a hacer una sinopsis de las dos historias.
¿Tienes en mente otra historia?
- No dispongo de mucho tiempo y una novela requiere de mucho esfuerzo. Si bien hay un proyecto sobre las vivencias de cinco familias en los primeros y últimos días de la guerra civil española. Pero ésta es una historia en la que todavía hay muchas heridas abiertas y aunque en mi relato no se pretende juzgar a nadie (defendiera la causa que fuese) no me gustaría que nadie se sintiese ofendido. Por lo creo que su redacción será muy lenta.
¿Qué otros proyectos tienes en mente?
- Dado que no puedo contar con una editorial que publique mis escritos, he de ser el escritor, corrector, he de maquetar, publicitar… y editor de todo lo que escribo. Hay dos libros más en máquinas. El primero de ellos “Álbum de Historias”, es una recopilación de cuentos breves y micro relatos. Todos ellos están recogidos en el blog http://farranz.blogspot.com El segundo y más importante es “Relatos para una tarde de lluvia”. Es una colección de 14 relatos.
¿Por qué has decidido permitir su descarga gratis?
- A estas alturas de mi vida y sin despreciar el dinero, que es necesario para mantener el equipo de trabajo (ordenador, tinta, papel etc…), el que conozcan al autor es imprescindible. Y por ello de la promoción.
Fernando te agradezco la franqueza que has tenido y espero el éxito de tú planteamiento.
- Gracias a ti. Es muy importante para mí que llegue el libro a la mayor cantidad de gente posible. Ser leído es el premio que recibe el escritor por su esfuerzo, independientemente del dinero.
Por ello aprovecho esta oportunidad, para indicar a los que deseen descargarla, pueden hacerlo colocando en el navegador:
REGRESO AL PASADO FERNANDO ARRANZ PLATON
Mi más sincero agradecimiento a los que lo hagan.
Uno de mis amigos, que es periodista y trabaja para una reconocida revista, me propuso hacerme una entrevista, que más tarde intentaría publicar en su medio. Me pareció bien, puesto que de apoyos un novel siempre va escaso. A falta de conocer si lo ha podido hacer o la idea le ha sido rechazada, aprovecho a relataros su contenido.
Fernando, leí la novela tan pronto me la remitiste y me ha gustado. Está redactada en un lenguaje sencillo y es una historia con calidez humana. Pero dime ¿ésta contiene aspectos biográficos tuyos?
- Vayamos por partes. “Regreso al pasado” es una historia de ficción. Los hechos que se relatan no han ocurrido, salvo en el capítulo del ascenso al Cerro de San Cristóbal, que sí ocurrió aunque no de la misma manera que se relata. Del personaje de Teresa los únicos datos reales son: Que en fecha muy distinta a la señalada en la novela, hubo una joven vallisoletana que se casó por poderes y estuvo cerca de dos años pendientes de viajar a Brasil para reunirse con su marido. Sin embargo, las vivencias que en la novela se relatan sobre su matrimonio, son pura ficción.
¿Cómo se te ocurrió esta historia?
- Fue durante el seguimiento del primer curso de novela. Si bien tenía una pequeña idea de la historia que quería contar, a medida que transcurrían los capítulos y con los consejos que la profesora indicaba, fui desarrollando la historia. Sin embargo, al acabar ésta resultaría un relato totalmente plano y exento de credibilidad. Así que comencé a reescribirla de nuevo, buscando que cada personaje relatara sus propias vivencias Con la idea del concurso literario, encontré el nexo de unión para que los dos personajes desarrollaran sus vivencias. Al semejarse tanto las dos historias, consigue atraer la atención del jurado literario, que se ven obligados a hacer una sinopsis de las dos historias.
¿Tienes en mente otra historia?
- No dispongo de mucho tiempo y una novela requiere de mucho esfuerzo. Si bien hay un proyecto sobre las vivencias de cinco familias en los primeros y últimos días de la guerra civil española. Pero ésta es una historia en la que todavía hay muchas heridas abiertas y aunque en mi relato no se pretende juzgar a nadie (defendiera la causa que fuese) no me gustaría que nadie se sintiese ofendido. Por lo creo que su redacción será muy lenta.
¿Qué otros proyectos tienes en mente?
- Dado que no puedo contar con una editorial que publique mis escritos, he de ser el escritor, corrector, he de maquetar, publicitar… y editor de todo lo que escribo. Hay dos libros más en máquinas. El primero de ellos “Álbum de Historias”, es una recopilación de cuentos breves y micro relatos. Todos ellos están recogidos en el blog http://farranz.blogspot.com El segundo y más importante es “Relatos para una tarde de lluvia”. Es una colección de 14 relatos.
¿Por qué has decidido permitir su descarga gratis?
- A estas alturas de mi vida y sin despreciar el dinero, que es necesario para mantener el equipo de trabajo (ordenador, tinta, papel etc…), el que conozcan al autor es imprescindible. Y por ello de la promoción.
Fernando te agradezco la franqueza que has tenido y espero el éxito de tú planteamiento.
- Gracias a ti. Es muy importante para mí que llegue el libro a la mayor cantidad de gente posible. Ser leído es el premio que recibe el escritor por su esfuerzo, independientemente del dinero.
Por ello aprovecho esta oportunidad, para indicar a los que deseen descargarla, pueden hacerlo colocando en el navegador:
REGRESO AL PASADO FERNANDO ARRANZ PLATON
Mi más sincero agradecimiento a los que lo hagan.
jueves, 27 de marzo de 2014
IMAGEN OTOÑAL
Durante éste último otoño, dos sombras de importantes figuras de la lengua castellana, paseaban por los jardines del "Campo Grande" de la ciudad de Valladolid, en busca de un lugar donde conversar.
Cervantes y Delibes se vieron de pronto, cubiertos por un remolino de hojas secas, con las que el viento jugaba. Al mirarse no pudieron por menos de sonreir, pues parecían fantasmas asustados.
Publicado en el libro colectivo "Otoño e Invierno"
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